Escribo lo que pasa
Escribo lo que pasa
y ocurre,
mientras se oculta la montaña,
que te nombro
o sea
digo amor una y otra vez
como la intermitencia de la nieve,
y lejos
tan lejos que parece otro siglo,
un medioevo electrónico,
los secuaces de la muerte
devoran la patria
y en casi todas partes
un niño
pide lo que sobra
y la civilizacion ni se inmuta.
Y entonces tu nombre
es una rosa,
manojo de aire oceánico,
tal vez mi sangre
que me lleva y me trae
de un instante al otro.
Y cuando no pasa nada
nada sino todas las cosas,
digo
cuando el día es una postal sepia,
el remolino del humo del tabaco
a cuenta de una idea,
escribo lo que ocurre
en otra parte
donde a rodajas
se reparten el mundo los verdugos
de la primavera.
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